El milagro camboyano

Camboya es un país que ha sido favorecido con abundantes recursos hidráulicos, ya que cuenta con una tasa muy alta de lluvias al año, tres grandes ríos cruzan por su territorio y existen grandes fuentes subterráneas de agua, por lo que no era de sorprenderse que para los años 60, gran cantidad de los residentes de la capital Phnom Penh contaban con un suministro ininterrumpido de agua de calidad razonable las 24 horas del día. Sin embargo, a mediados de la década de los 70, el régimen de los Jémeres Rojos de Pol Pot ocasionó el deterioro de las instalaciones hidráulicas y por ende una disminución bastante considerable en la cantidad y en la calidad del líquido que se distribuía en la zona.

Para los años 80, el sistema de aguas de Phnom Penh se encontraba inmerso en una cultura de ineficiencia, burocracia, corrupción y conformismo. El personal hacía el menor trabajo posible debido a las pobres condiciones laborales, salarios miserables y los interminables actos de corrupción que se presentaban día tras día. La falta de agua limpia y el nulo tratamiento de aguas residuales afectaron enormemente a la población de Camboya durante este periodo, ocasionando un alza importante en los casos de enfermedades gastrointestinales que se trataban en los hospitales, y como consecuencia, también en los índices de mortalidad. El desperdicio de agua también alcanzó máximos históricos, en donde más del 80% del líquido que se distribuía se perdía constantemente.

En 1992, cuando Estados Unidos levantó el embargo que ejercía sobre Camboya, el nuevo gobierno del país comenzó a solicitar ayuda a diferentes instituciones internacionales para rehabilitar sus penosas instalaciones hidráulicas y sanitarias y formular un nuevo plan de largo plazo. Varios gobiernos e instituciones como el Banco Mundial donaron recursos y otorgaron préstamos para llevar a cabo una transformación sin precedentes en la historia.

Se llevaron a cabo diversos planes e investigaciones para establecer un marco de acción que serviría para definir todas las estrategias a seguir en la rehabilitación del sistema de aguas de Phnom Penh. A partir de 1994, el servicio comenzó a mejorar en su funcionamiento, cuyo objetivo era abastecer a todos los usuarios actuales del sistema de aguas con un líquido de calidad superior y cuyo suministro fuera ininterrumpido. La confianza de la población comenzó a restaurarse y poco a poco el sistema de aguas comenzó a prestar sus servicios en nuevas zonas alrededor de la capital.

Los nuevos usuarios y la nueva actitud del personal del sistema de aguas lograron que poco a poco los desperdicios del líquido se redujeran al 6% anual, y que todos los usuarios del servicio pagaran oportunamente por su consumo, logrando que esta institución se convirtiera en la más eficiente y la más rentable del gobierno camboyano, la cual ha aumentado sus ganancias constantemente desde 1998, al mismo tiempo que ha expandido y mejorado su servicio para el bienestar de toda la población.

Comparación vs. el caso mexicano

El Sistema de Aguas de la Ciudad de México, controlada por el Gobierno del Distrito Federal, y la Comisión Nacional del Agua, dependiente del Gobierno Federal, son dos instituciones que cuentan con muchos problemas internos como la ineficiencia en sus operaciones y la corrupción, entre otros, y la casi nula comunicación entre ambas ocasiona muchos problemas con el suministro del líquido en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México. Gran parte de la población carece del servicio completamente o no cuenta con él de manera regular, y la mayoría de los usuarios que disfrutan plenamente del mismo no pagan lo debido por su consumo. Por otro lado, cada año durante las temporadas de lluvias, la mala planeación y la deficiente infraestructura hidráulica de la ciudad y sus alrededores ocasionan serios problemas que regularmente terminan en inundaciones que arrasan con poblaciones enteras y causan daños millonarios y pérdidas humanas.

Si las diferencias entre estas instituciones y sus deficiencias no son corregidas de inmediato, el destino del suministro de agua de una de las ciudades más pobladas del mundo podría desencadenar conflictos políticos y sociales de gran magnitud. Si Camboya, un país con menor desarrollo económico que México, pudo resolver esta situación en menos de 10 años, ¿qué estamos esperando?

Fuente de la información:
Biswas, Asit k. and Tortajada, Cecilia(2010) ‘Water Supply of Phnom Penh: An Example of Good Governance‘, International Journal of Water Resources Development, 26: 2, 157 — 172
http://dx.doi.org/10.1080/07900621003768859
Fuente de las imágenes:
Wikipedia
http://en.wikipedia.org/
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